Si eres como yo, (y honestamente sé que lo eres), siempre
tienes la cabeza metida en los libros. Así que no te sorprenderá que a veces
estás en alguna actividad que no tiene absolutamente ninguna relación con la
literatura, pero no puedes evitar que tu mente salte de inmediato hacia ella.
Hace algún tiempo, mientras buscaba técnicas para fomentar
la creatividad, me topé con algo que se Seis sombreros para pensar, basado en un libro de Edward De Bono
(según Wikipedia y me avergüenza decir que no sabía que se trataba de un libro,
pero aclaro que ya lo tengo en mi lista de compras futuras en Amazon… ejem,
volviendo al tema).
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¿De qué se trata?
Es una forma que ayuda a pensar en diferentes perspectivas a
los participantes y les ayuda a analizar y ponderar diferentes alternativas,
ventajas e inconvenientes. (¿También le encontraste el potencial?)
Cada uno de los sombreros es de un color específico y
simboliza un aspecto, generalmente esta actividad es grupal y cada uno de los
miembros del equipo toma la perspectiva del color de su sombrero. En cada fase
del juego, los participantes van “cambiándose de sombreros” para escuchar y
ponerse en los zapatos de los otros.
Se busca tener diferentes puntos de vista y fomentar la empatía,
puesto que ninguno de los participantes se queda enraizado en una sola perspectiva.
Excelente para los debates, pero cómo aplicamos esto a la
literatura.
Y así nacieron los tres sombreros…
Como escritores, nosotros debemos también tener tres
perspectivas que son en extremo necesarias para sacar el mayor potencial de
nuestros libros.
- Sombrero de personaje: en el juego de los seis sombreros lo tomaría como el de color rojo. El de los sentimientos. Cuando empiezas a escribir, estoy segura de que te ha ocurrido también, pero hay ocasiones en las que sientes que tu personaje cobra vida y no eres más que un títere que plasma sus emociones y sentimientos en la hoja.
- Sombrero de escritor: en el juego de los seis sombreros lo tomaría como el de color azul. El que controla el proceso. Después de que tu personaje ha abandonado tu mente, empieza el trabajo del escritor… Lees lo que tu personaje ha escrito y lo modificas para que tenga un mayor impacto. Corriges diálogos, intensificas emociones o las expresas de mejor manera.
- Sombrero del lector: en el juego de los seis sombreros lo tomaría como el de color blanco. El que analiza la información disponible. El lector lee y conoce únicamente lo que está escrito hasta ese momento. En otras palabras, no sabrá que en el capítulo seis comenzará a ponerse emocionante, solo debe esperar cinco capítulos para verlo. El lector no lo sabe y posiblemente no tenga la paciencia para averiguarlo.
Cómo aplicarlos
Cuando escribes, dale absoluta libertad a tu cerebro para
que se convierta en el personaje y escriba todas esas emociones intensas que lo
inspiran. Yo en lo personal, siempre inicio con el sombrero del personaje (pero
cada quién lo hace como le parezca más cómodo).
Luego me pongo el sombrero de escritora y empiezo a corregir
a mi personaje. Cambio uso de palabras, modifico el ritmo de las emociones, me
enfoco en descripciones (que en mi caso siempre es lo que me falta cuando estoy
con el sombrero del personaje, es diálogo tras diálogo).
Por último, utilizo el sombrero del lector. Realmente expresé
las cosas de una forma en la que mi lector las entenderá. ¿Las pequeñas pistas
que dejé para la sorpresa que estoy preparando para el capítulo cinco son comprensibles,
demasiado evidentes o pasaron desapercibidas por completo?
Normalmente, yo realizo esta actividad al finalizar cada
capítulo, porque siento que puedo aprovechar la técnica de mejor manera, pero
hazla cada vez que la consideres pertinente.
En conclusión…
Como puedes ver, esto enriquece por completo la novela. Te
da libertad para expresarte como gustes sin limitaciones (sombrero rojo), te
permite tener un ojo crítico para encontrar problemas y solucionarlos (sombrero
azul) y te da también la opción de leerlo bajo nuevos ojos (sombrero blanco).
Es algo que siempre aplico en mis escritos y me ha ayudado tremendamente
a mejorar. Como siempre, lo mejor viene después de la entrada y es tener la
oportunidad de leerte a ti. ¿También eres de los que siempre conviertes todo a
la literatura? ¿Qué te pareció esta entrada? Me encantaría escuchar de ti.
¡Hasta la próxima semana!







Me gustó mucho esta entrada, es algo curioso porque yo para escribir siempre pienso en pelotas de colores (me encantan las pelotas). Cuando me pongo a escribir pienso en diferentes pelotas, colores acordes a los sentimientos que intento plasmar, también me gustó lo del "sombrero de escritor"... porque cuando me toca corregir es el momento en que alejo esa libertad y me concentro en la forma.
ResponderEliminarGracias por compartir estos tips interesantes :)